Ahora tú.
Tu última carta me hizo volver, lo necesitaba. Pero no volví porque asumiera que yo era el egoísta, aunque se que lo soy en buen grado. Para eso estás tú, y los demás para aplaudir por una obra de teatro, o dar un toque de atención si se necesita,por más queduela.
Y no hemos escrito porque hemos vivido, otra vez, más que nunca, mejor, no se, ni me importa, sólo se que he vivido, como diría Cernuda al morir. Como yo que ahora muero un poco más porque te vas, y puedo verme en aquella mañana que tanto me has recordado. Y malditas las mañanas o las noches que nos obligan a marchar por estar más cerca de un yo que nos pide romper con todo con tal de satisfacerse, acaso eso no es egoísmo. Pero no te culpo, es así, al final sólo cuenta uno mismo. Y yo mientras, me niego a aceptar los vaivenes de la vida, sufro y me embargo hasta que al final los acepto sin más remedio,porque no soy nadie.
Te marchas acompañado, y yo me quedo, buscándole en un millón de sitios, pero mi historia no es la tuya, un fabuloso destino, que resuena hoy en todas partes, en cámara super rápida.
Tú no vas a volver, nadie lo hace, ya me lo recordaste a mí, pero sabes que aquí estoy, que no me muevo, que espero porque como diría un jefe de estación que conocí,nos hemos acostumbrado a esperar y es inevitable.
Cuánto y nada hemos aprendido, y crecido, aquí estamos asomándonos al hueco de otras edades, sintiendo como llegan las primaveras, eso sí aún con fuerza, porque nos queda tanto. Me ha podido, otra vez, como antes, mi decimononía que creía olvidada, pero es que sale siempre que se trata de sentimiento, debo terminar, no puedo más.
Nada te echo en cara, se feliz, yo lo intentaré.
Un beso y un abrazo colgado de la última rama de verano, para que no caiga antes de tiempo.

golosinas dijo
quien espera desespera...
pero es inevitable estar ilusionado y pensar que ese amor perdido regresará.
me gustó leerte.
saluditos!
13 Septiembre 2007 | 10:47 AM